Capital Salud garantiza acompañamiento a víctima de ataque con ácido que solicitó eutanasia en Bogotá
La EPS colombiana aseguró que respaldará la decisión libre y autónoma de María Consuelo Córdoba, mujer de 58 años que sufrió un ataque con ácido, respecto a su solicitud de eutanasia.

La entidad promotora de salud Capital Salud se pronunció públicamente sobre el caso de María Consuelo Córdoba, una mujer de 58 años que fue víctima de un ataque con ácido en Bogotá y que ha manifestado su intención de acceder a la eutanasia. En un comunicado, la EPS afirmó que su rol será garantizar la atención integral de la paciente y acompañar cualquier determinación que ella tome de manera libre y autónoma sobre su vida.
Según lo informado, Capital Salud remarcó que su actuación estará guiada por principios de respeto, humanidad y dignidad hacia la mujer, quien quedó con graves secuelas físicas y emocionales tras el ataque que sufrió. La entidad subrayó que no intervendrá para influir en la decisión de la paciente, sino que se limitará a asegurar que el proceso, cualquiera sea el camino que ella elija, se desarrolle dentro del marco legal y con el acompañamiento médico correspondiente.
El caso de María Consuelo Córdoba ha generado atención pública en Colombia, un país donde los ataques con ácido contra mujeres han sido motivo de preocupación social y legislativa en los últimos años. Estas agresiones, que suelen dejar quemaduras severas y desfiguraciones permanentes, han llevado a que el Estado colombiano endurezca las penas para quienes las cometen, aunque las víctimas continúan enfrentando largos procesos de recuperación física y psicológica.
Colombia es uno de los pocos países de América Latina donde la eutanasia está regulada como un derecho fundamental, tras un fallo histórico de la Corte Constitucional en 1997 y su posterior reglamentación por parte del Ministerio de Salud. El procedimiento está permitido para pacientes con enfermedades terminales o que padezcan un sufrimiento físico o psicológico intenso, siempre que exista una solicitud libre, informada y reiterada por parte del paciente.

El acceso a la eutanasia en el país ha sido ampliado progresivamente por decisiones judiciales, que han reconocido este derecho también para personas con enfermedades no necesariamente terminales pero que generan un sufrimiento considerado incompatible con una vida digna. Esto ha convertido a Colombia en un caso de referencia regional en materia de derechos relacionados con el final de la vida, en contraste con la mayoría de los países latinoamericanos, donde la práctica sigue prohibida o carece de regulación clara.
Para la comunidad latina, tanto en la región como en Estados Unidos, este tipo de casos suele reabrir el debate sobre el acceso a servicios de salud mental y acompañamiento psicológico para víctimas de violencia de género, especialmente en contextos donde las agresiones dejan secuelas irreversibles. Los ataques con ácido son considerados una forma extrema de violencia machista, ya que buscan no solo dañar físicamente a la víctima sino también destruir su identidad y autoestima a través de la desfiguración.
En su comunicado, Capital Salud insistió en que la paciente cuenta con el derecho a recibir información clara sobre todas las alternativas médicas disponibles, incluyendo tratamientos paliativos, apoyo psicológico y las condiciones bajo las cuales podría solicitarse formalmente el procedimiento de eutanasia. La EPS remarcó que ninguna decisión será impuesta y que el proceso deberá cumplir con los protocolos establecidos por la normativa colombiana vigente.
El caso también pone en el centro del debate público la responsabilidad del sistema de salud a la hora de garantizar atención digna a víctimas de violencia extrema, un tema que preocupa a organizaciones de derechos humanos y de mujeres en Colombia. Estas agrupaciones han insistido en la necesidad de fortalecer los programas de reconstrucción física, acompañamiento psicológico y reinserción social para quienes sobreviven a este tipo de agresiones.
Por el momento, no se ha confirmado si María Consuelo Córdoba ha iniciado formalmente el trámite para solicitar la eutanasia ante un comité médico, aunque su caso ya es seguido de cerca por medios de comunicación y organizaciones sociales en Colombia. La postura de Capital Salud busca dejar en claro que la decisión final recaerá exclusivamente en la paciente, con el respaldo institucional necesario para que ese proceso se realice con las garantías médicas y legales correspondientes.
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