El huracán Lowell se debilita y se aleja de Hawái, pero deja estragos por lluvias e inundaciones
El fenómeno provocó cortes de electricidad para miles de residentes y las autoridades locales mantienen alertas activas por el riesgo de deslizamientos e inundaciones repentinas.

El huracán Lowell comenzó a alejarse este fin de semana del archipiélago de Hawái, luego de golpear la región con lluvias torrenciales, vientos sostenidos de gran intensidad e inundaciones que afectaron a varias de las islas. Aunque el sistema perdió fuerza a medida que se desplazaba hacia el océano Pacífico, sus efectos se sintieron con dureza en las horas previas, dejando a su paso una postal de calles anegadas y comunidades en alerta.
Según reportaron las autoridades locales, miles de residentes se quedaron sin suministro eléctrico como consecuencia directa de los vientos y las lluvias asociadas al fenómeno. Las cuadrillas de servicios públicos trabajaron para restablecer la energía en las zonas más afectadas, aunque los cortes se prolongaron en algunos sectores debido a la magnitud de los daños en el tendido eléctrico.
Pese al alejamiento del huracán, los organismos de emergencia de Hawái decidieron mantener activas las advertencias por inundaciones y deslizamientos de tierra, un riesgo que persiste incluso después de que la tormenta principal se disipa, ya que el terreno saturado de agua puede ceder con facilidad ante cualquier lluvia adicional. Las autoridades pidieron a la población evitar zonas bajas, cauces de ríos y laderas propensas a movimientos de tierra.
Hawái, por su ubicación geográfica en pleno Pacífico central, se encuentra regularmente en la trayectoria de sistemas tropicales que se forman frente a las costas de México y Centroamérica y luego viajan miles de kilómetros hacia el oeste. Aunque no todos llegan a tocar tierra con la misma intensidad, la temporada de huracanes en esta parte del océano suele extenderse entre junio y noviembre, coincidiendo con las aguas más cálidas que alimentan la formación de estos fenómenos.

Para la comunidad latina asentada en el archipiélago, un grupo demográfico en crecimiento sostenido en las últimas décadas, este tipo de eventos climáticos representa un desafío adicional en materia de acceso a información oportuna y recursos de emergencia. Diversas organizaciones locales han impulsado en los últimos años programas de alerta temprana en español, buscando garantizar que ninguna familia quede desinformada ante la llegada de un sistema tropical.
El impacto económico de estos fenómenos también suele ser relevante para una región cuya economía depende en gran medida del turismo. Los cortes de electricidad, el cierre preventivo de aeropuertos y la cancelación de vuelos son consecuencias habituales que golpean tanto a los visitantes como a los trabajadores del sector hotelero y de servicios, muchos de ellos de origen latino.
Los expertos en meteorología tropical suelen recordar que la intensidad de un huracán no siempre guarda relación directa con los daños que provoca: sistemas de categoría moderada, como parece haber sido el caso de Lowell, pueden generar consecuencias significativas simplemente por la cantidad de agua que descargan sobre un territorio en poco tiempo, un fenómeno conocido como inundación repentina.
Las autoridades de gestión de emergencias de Hawái continuarán monitoreando la evolución del terreno en los próximos días, especialmente en las zonas montañosas donde el riesgo de deslizamientos permanece latente. Se espera que, a medida que las condiciones se estabilicen, los servicios eléctricos y de transporte vuelvan gradualmente a la normalidad en toda la región.
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