jueves, 10 de septiembre de 2026·Miami · 27°C ☁️
DIARIO LATINA
En vivo
Argentina (Oficial)1 USD =$1.535Argentina (Blue)1 USD =$1.540México1 USD =$17Brasil1 USD =$5,10Chile1 USD =$924Colombia1 USD =$3.107Perú1 USD =$3,35Uruguay1 USD =$40,21Paraguay1 USD =$5.920Bolivia1 USD =$12,47Costa Rica1 USD =$454Guatemala1 USD =$7,63Honduras1 USD =$26,81Nicaragua1 USD =$36,75Rep. Dominicana1 USD =$59Bitcoin$78,4040.6%Ethereum$2,4800.6%Argentina (Oficial)1 USD =$1.535Argentina (Blue)1 USD =$1.540México1 USD =$17Brasil1 USD =$5,10Chile1 USD =$924Colombia1 USD =$3.107Perú1 USD =$3,35Uruguay1 USD =$40,21Paraguay1 USD =$5.920Bolivia1 USD =$12,47Costa Rica1 USD =$454Guatemala1 USD =$7,63Honduras1 USD =$26,81Nicaragua1 USD =$36,75Rep. Dominicana1 USD =$59Bitcoin$78,4040.6%Ethereum$2,4800.6%
Poder

María Galindo: "La inclusión y el empoderamiento son discursos que ya fracasaron"

La activista boliviana, referente del feminismo latinoamericano y fundadora de Mujeres Creando, cuestiona los conceptos que hoy dominan el debate sobre igualdad de género.

Redacción Diario Latina · 2 de septiembre de 20264 min de lectura
María Galindo: "La inclusión y el empoderamiento son discursos que ya fracasaron"

María Galindo es, desde hace más de tres décadas, una de las figuras más influyentes y controvertidas del feminismo latinoamericano. Su nombre está indisolublemente ligado a Mujeres Creando, el colectivo que fundó en Bolivia y que se ha convertido en referencia obligada para entender las corrientes más radicales y contestatarias del activismo feminista en la región.

La propia Galindo describe a su organización con una frase que se volvió emblemática: Mujeres Creando está integrado por "indias, putas y lesbianas juntas, revueltas y hermanadas". La expresión no es un simple eslogan provocador, sino una declaración de principios que busca visibilizar a las mujeres que históricamente quedaron fuera de los feminismos más institucionales, aquellas atravesadas por el racismo, la pobreza, la estigmatización sexual y la exclusión social.

En sus intervenciones públicas más recientes, la activista boliviana apunta contra dos de las palabras más repetidas en el discurso contemporáneo sobre igualdad: inclusión y empoderamiento. Para Galindo, ambos conceptos se convirtieron en fórmulas vacías, absorbidas por instituciones, gobiernos y corporaciones que las utilizan como maquillaje discursivo sin transformar las estructuras reales de desigualdad que afectan a las mujeres.

Su crítica sostiene que estas nociones terminaron funcionando como una especie de anestesia política: permiten a los sectores de poder mostrarse progresistas y sensibles a la agenda de género sin asumir cambios profundos. En ese sentido, Galindo advierte que hablar de inclusión o empoderamiento sin cuestionar quién controla los recursos, el territorio y las decisiones puede terminar reforzando el statu quo en lugar de subvertirlo.

Para comprender el peso de esta crítica conviene recordar el recorrido histórico de Mujeres Creando. El colectivo surgió en Bolivia a comienzos de los años noventa, en un contexto de fuerte movilización indígena y campesina, y desde el inicio se propuso combinar el activismo feminista con la lucha anticolonial y antirracista. Sus integrantes llevaron el debate feminista a las calles, los muros y los espacios públicos, con intervenciones artísticas, pintadas y ocupaciones que buscaban romper con el feminismo académico y elitista.

El feminismo latinoamericano ha tenido, a lo largo de las últimas décadas, un desarrollo propio y diferenciado del que se dio en Europa o Estados Unidos, marcado por la intersección entre género, clase, etnia y colonialismo. Corrientes como el feminismo comunitario, el feminismo popular o el feminismo descolonial —del cual Galindo es una de las voces más reconocidas— insisten en que no alcanza con incorporar a más mujeres a espacios de poder existentes, sino que es necesario transformar esos espacios desde sus cimientos.

Este debate tiene una resonancia particular para la comunidad latina en Estados Unidos, donde conceptos como "diversidad, equidad e inclusión" se convirtieron en políticas corporativas y gubernamentales ampliamente promocionadas durante los últimos años, pero también fuertemente cuestionadas y, en muchos casos, desmanteladas en el actual contexto político. La discusión sobre si esas políticas generaron cambios estructurales reales o si funcionaron principalmente como estrategia de imagen institucional está lejos de resolverse.

En América Latina, mientras tanto, movimientos feministas masivos —desde las marchas del Ni Una Menos hasta las movilizaciones por la despenalización del aborto— pusieron en el centro de la agenda pública temas que hace pocos años eran marginales. Sin embargo, voces como la de Galindo insisten en que buena parte de esas conquistas conviven con formas de exclusión que persisten intactas, especialmente para las mujeres indígenas, pobres, migrantes o trabajadoras sexuales, sectores que rara vez son protagonistas de las políticas oficiales de género.

La trayectoria de María Galindo, marcada por el conflicto permanente con las instituciones bolivianas y por un estilo confrontativo que no busca consensos fáciles, la posicionó como una interlocutora incómoda tanto para gobiernos conservadores como progresistas. Su insistencia en denunciar el vaciamiento de conceptos como inclusión y empoderamiento se inscribe en esa misma lógica: cuestionar no solo a quienes se oponen a la agenda feminista, sino también a quienes dicen defenderla sin modificar las condiciones materiales de vida de las mujeres más postergadas.

Te puede interesar