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Miles de marines estadounidenses llegan a Pattaya tras 250 días de misión en el mar

El portaaviones USS Abraham Lincoln atracó cerca de Pattaya, Tailandia, permitiendo el desembarco de unos 5.000 marines luego de más de ocho meses de navegación ininterrumpida.

Redacción Diario Latina · 2 de septiembre de 20263 min de lectura
Miles de marines estadounidenses llegan a Pattaya tras 250 días de misión en el mar

Después de recorrer los mares durante 250 días consecutivos, el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln llegó a las costas de Tailandia, cerca de la ciudad de Pattaya, para permitir que su tripulación pisara tierra firme tras una de las misiones más prolongadas en alta mar de los últimos años.

El desembarco incluyó a unos 5.000 marines, quienes descendieron del buque para disfrutar de un descanso en Pattaya, una localidad ubicada a orillas del golfo de Tailandia que se ha ganado fama internacional por su intensa vida nocturna y por ser uno de los principales destinos de turismo sexual del sudeste asiático.

El USS Abraham Lincoln pertenece a la clase Nimitz, la columna vertebral de la fuerza de portaaviones nucleares de la Marina de Estados Unidos. Este tipo de buques puede transportar decenas de aeronaves y miles de tripulantes, y suelen desplegarse por períodos extensos en distintas regiones estratégicas del planeta como parte de las operaciones militares rutinarias de Washington en el Pacífico.

Pasar más de ocho meses embarcados implica para los marines una rutina extremadamente demandante, con espacios reducidos, horarios rotativos y meses sin contacto físico con sus familias, apenas mitigado por comunicaciones limitadas. Por eso, las llamadas 'escalas de descanso y recreación' en puertos aliados son consideradas un componente central para la salud mental y la moral de las tropas durante despliegues tan largos.

Tailandia es uno de los socios de seguridad más antiguos de Estados Unidos en Asia y sus puertos han recibido históricamente a buques de guerra estadounidenses en tránsito por la región. La escala en Pattaya se da en un contexto de fuerte competencia geopolítica en el sudeste asiático, donde Washington mantiene una presencia naval constante para contrapesar la influencia creciente de China en el mar de China Meridional y zonas adyacentes.

Pattaya, por su parte, es conocida desde hace décadas como un imán turístico que combina playas, resorts y un mercado nocturno que floreció originalmente al calor de la presencia militar estadounidense durante la guerra de Vietnam, cuando la ciudad se convirtió en un punto de descanso para soldados. Esa herencia histórica sigue marcando parte de su identidad turística hasta hoy.

El apodo de 'ciudad del pecado' que suele aplicarse a Pattaya remite justamente a la proliferación de bares, cabarets y establecimientos vinculados a la explotación sexual, un fenómeno que organizaciones de derechos humanos y activistas locales han denunciado reiteradamente por su relación con la trata de personas y la vulnerabilidad de trabajadoras sexuales, muchas de origen extranjero o rural.

La llegada masiva de tropas extranjeras a este tipo de ciudades genera además un debate recurrente sobre el impacto social del turismo militar: mientras impulsa la economía local de manera significativa durante los días de escala, también reaviva discusiones sobre la regulación del comercio sexual y la protección de las personas que trabajan en ese sector, muchas veces en condiciones de informalidad.

Para la comunidad internacional que sigue de cerca los movimientos navales en Asia-Pacífico, este tipo de escalas también funcionan como un termómetro de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y sus aliados regionales, en un momento en que Washington busca reforzar sus alianzas militares frente a los desafíos estratégicos que plantea la región.

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