Nuevo sismo remece el Pacífico colombiano un mes después del terremoto en Chocó
Un movimiento telúrico de magnitud 4,5 con epicentro cerca de Sipí volvió a sentirse en varias ciudades del occidente colombiano, reavivando la preocupación por la actividad sísmica en la región del Pacífico.

Un mes después de que un fuerte terremoto sacudiera el occidente de Colombia, la región del Pacífico volvió a experimentar actividad sísmica significativa. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó un sismo de magnitud 4,5 cuyo epicentro se localizó a 27 kilómetros del municipio de Sipí, en el departamento del Chocó.
El movimiento telúrico se sintió con distinta intensidad en varias ciudades del centro-occidente del país, entre ellas Cali, Pereira y Manizales, todas ubicadas dentro del llamado eje cafetero y sus zonas de influencia, áreas históricamente sensibles a la actividad sísmica proveniente de la costa Pacífica.
Según la información divulgada por el organismo geológico, el epicentro se ubicó en una zona rural de difícil acceso del Chocó, uno de los departamentos con menor densidad poblacional del país pero con una actividad tectónica constante debido a su cercanía con la zona de subducción del Pacífico colombiano.
El hecho de que el sismo haya sido percibido en ciudades ubicadas a decenas de kilómetros del epicentro no resulta inusual: la naturaleza geológica de la región, combinada con la profundidad y magnitud del movimiento, permite que las ondas sísmicas se propaguen con facilidad hacia el interior del país.

Para comprender la magnitud del fenómeno actual resulta relevante el contexto reciente: hace aproximadamente un mes, la misma zona del Pacífico chocoano fue epicentro de un terremoto de mayor intensidad que generó alarma en buena parte del occidente colombiano y obligó a las autoridades a reforzar los protocolos de monitoreo sísmico en la región.
Colombia se encuentra ubicada sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las franjas de mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, que atraviesa buena parte de América Latina, desde Chile hasta México. Esta condición geográfica convierte a departamentos como Chocó, Valle del Cauca y Risaralda en zonas de vigilancia permanente por parte de los organismos de gestión del riesgo.
La recurrencia de sismos de mediana magnitud en periodos cortos suele generar debate entre especialistas sobre la posibilidad de que se trate de réplicas de eventos anteriores o de la acumulación de nueva energía tectónica en fallas geológicas activas de la región. Sin embargo, determinar con certeza la relación entre ambos eventos requiere de análisis técnicos más detallados por parte de los sismólogos.
Para las autoridades locales, la repetición de estos episodios reafirma la importancia de mantener actualizados los planes de emergencia y los protocolos de evacuación, especialmente en municipios rurales del Chocó donde la infraestructura y las vías de comunicación son más limitadas frente a un eventual desastre de mayor escala.
El Servicio Geológico Colombiano continúa monitoreando la actividad en la zona y ha señalado que este tipo de reportes ciudadanos, sumados a los registros técnicos de sus estaciones sismológicas, resultan clave para dimensionar el alcance real de estos movimientos y coordinar la respuesta institucional en las comunidades afectadas.
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