A 12 días de las inundaciones en Nepal y el Tíbet, la Cruz Roja pide 30 millones de dólares para la reconstrucción
La Federación Internacional de la Cruz Roja lanzó un llamado urgente de fondos tras las riadas que dejaron miles de muertos y desaparecidos en la frontera entre Nepal y China. David Fisher, jefe de la delegación en Katmandú, describió una emergencia que aún no encuentra respuestas definitivas.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) confirmó el lanzamiento de una campaña de recaudación por 30 millones de dólares destinada a atender las consecuencias de las inundaciones repentinas que golpearon la frontera entre Nepal y el Tíbet chino. La cifra busca cubrir necesidades inmediatas de refugio, agua potable y asistencia médica para las comunidades afectadas por uno de los desastres naturales más severos que ha enfrentado la región en años recientes.
El anuncio llega 12 días después de que las riadas arrasaran localidades enteras en zonas montañosas de difícil acceso, dejando un saldo que las autoridades locales todavía no logran precisar con exactitud, pero que se cuenta por miles entre muertos y desaparecidos. La magnitud de la tragedia y la dificultad logística para acceder a las zonas más golpeadas explican en parte por qué, casi dos semanas después, persisten dudas sobre el número real de víctimas.
Para entender la evolución de la emergencia, France 24 dialogó con David Fisher, jefe de la delegación de la IFRC para Nepal, con sede en Katmandú. Fisher describió una situación que continúa siendo crítica, con comunidades aisladas que aún dependen casi exclusivamente de la ayuda humanitaria para acceder a alimentos, agua y atención sanitaria básica.
Según el relato del funcionario, uno de los mayores desafíos operativos sigue siendo el acceso físico a las zonas devastadas. La geografía montañosa que caracteriza la frontera entre Nepal y el Tíbet, sumada a la destrucción de caminos y puentes por las propias inundaciones, complica el traslado de insumos y personal de rescate hacia los poblados más remotos.

Este tipo de catástrofes no son un fenómeno aislado en la región del Himalaya. Nepal y las zonas fronterizas con China integran una de las áreas del planeta más vulnerables a eventos climáticos extremos, en parte por el retroceso acelerado de los glaciares y la formación de lagos glaciares inestables que, al desbordarse, generan riadas repentinas de enorme poder destructivo. Los expertos en cambio climático vienen advirtiendo desde hace años sobre el aumento en la frecuencia de estos episodios en el llamado 'techo del mundo'.
La comunidad internacional suele tener un rol determinante en este tipo de emergencias, ya que países como Nepal cuentan con recursos limitados para enfrentar desastres de esta escala sin apoyo externo. Organismos como la IFRC actúan como puente entre gobiernos, donantes privados y agencias de la ONU para canalizar fondos y coordinar la respuesta humanitaria sobre el terreno, un mecanismo que se activa recurrentemente ante catástrofes naturales en Asia meridional.
Para la diáspora nepalí y las comunidades del sur de Asia radicadas en Estados Unidos y otros países, este tipo de noticias suele generar movilización solidaria, con campañas de recaudación paralelas que buscan complementar el trabajo de las grandes organizaciones humanitarias. La conexión entre las comunidades migrantes y sus países de origen se vuelve especialmente visible en momentos de crisis como este.
Fisher explicó que, más allá de la emergencia inmediata, la IFRC ya proyecta una segunda etapa de trabajo enfocada en la reconstrucción de infraestructura básica y en programas de recuperación de mediano plazo para las familias que perdieron sus viviendas y medios de subsistencia. Ese proceso, según indicó, podría extenderse durante varios meses.
La campaña de 30 millones de dólares quedará ahora sujeta a la respuesta de gobiernos, organismos multilaterales y donantes privados en las próximas semanas, en un contexto donde la velocidad de recaudación suele determinar directamente la capacidad de respuesta de las organizaciones humanitarias sobre el terreno.
Te puede interesar

A un mes del sismo, Colombia enfrenta la difícil tarea de reconstruir su economía local

A un mes del terremoto de 7,4 en Colombia, los sobrevivientes reconstruyen su historia
