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Las cinco erupciones volcánicas que marcaron un antes y un después en la historia moderna

Desde el estruendo del Krakatoa hasta la devastación de Nevado del Ruiz, un repaso por los episodios volcánicos más letales entre los siglos XVIII y XX, cuyo impacto sigue siendo estudiado por científicos de todo el mundo.

Redacción Diario Latina · 7 de septiembre de 20263 min de lectura
Las cinco erupciones volcánicas que marcaron un antes y un después en la historia moderna

La actividad volcánica ha sido, a lo largo de la historia, uno de los fenómenos naturales con mayor capacidad de alterar el curso de sociedades enteras. Un repaso reciente sobre los eventos más devastadores del planeta identificó cinco erupciones ocurridas entre los siglos XVIII y XX, seleccionadas por la magnitud de sus consecuencias: la cantidad de vidas perdidas, la destrucción de infraestructura y la escala geológica del fenómeno en sí.

Uno de los casos más recordados es el del volcán Krakatoa, en Indonesia, cuya erupción en 1883 generó una de las explosiones más potentes jamás registradas por instrumentos científicos de la época. El sonido de la detonación se escuchó a miles de kilómetros de distancia y provocó tsunamis que arrasaron poblaciones costeras enteras, dejando un saldo de víctimas que convirtió al episodio en un punto de referencia obligado para la vulcanología moderna.

En Japón, otro de los episodios señalados como decisivo fue la erupción del monte Bandai, ocurrida en 1888, que transformó por completo el paisaje de la región de Fukushima y sepultó aldeas enteras bajo avalanchas de roca y ceniza. El fenómeno es citado habitualmente como ejemplo de cómo una erupción, incluso sin ser la de mayor magnitud explosiva, puede generar un nivel de destrucción material extremo por su cercanía a zonas pobladas.

El continente americano también aparece representado entre los casos más graves, con la erupción del Nevado del Ruiz en Colombia, ocurrida en 1985. Aquel evento es recordado como una de las mayores tragedias volcánicas del siglo XX, no tanto por la magnitud de la erupción en sí, sino por los lahares —flujos de lodo y escombros— que descendieron sobre la localidad de Armero y provocaron una catástrofe de proporciones históricas para la región andina.

Más allá de los casos puntuales, entender por qué estas erupciones se consideran las más devastadoras exige mirar tres variables combinadas: la cantidad de personas fallecidas, el costo económico de la reconstrucción posterior y el llamado índice de explosividad volcánica, una escala logarítmica que mide desde erupciones leves hasta eventos capaces de alterar el clima global durante años.

El interés por este tipo de fenómenos no es meramente histórico. En la actualidad, la vulcanología aplica tecnología satelital, sensores sísmicos y modelos predictivos para anticipar erupciones con mayor precisión que hace un siglo, cuando la mayoría de estas tragedias tomaron por sorpresa a las poblaciones cercanas. Países como Indonesia, Japón, Colombia y varias naciones de Centroamérica mantienen hoy sistemas de monitoreo permanente sobre sus volcanes activos.

Para la región latinoamericana, el tema tiene una relevancia particular: el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico atraviesa buena parte del continente, desde México hasta Chile, concentrando decenas de volcanes activos que son objeto de vigilancia constante por parte de institutos geológicos nacionales. La memoria del Nevado del Ruiz, en particular, sigue siendo utilizada como caso de estudio para mejorar los protocolos de evacuación y alerta temprana en zonas de riesgo.

Estos episodios también dejaron huella en la ciencia climática: se sabe que las grandes erupciones pueden inyectar suficiente ceniza y azufre en la atmósfera como para reducir temporalmente la temperatura global, un efecto documentado tras varios de los eventos más importantes del siglo XIX. Ese tipo de consecuencias, sumadas al impacto humano directo, explica por qué estos cinco casos continúan citados como referencia ineludible en cualquier análisis sobre riesgo volcánico a nivel mundial.

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