Un estudio de Oxford revela cuál es el método más efectivo para dejar de fumar
Una revisión científica de gran escala concluyó que un tratamiento específico eleva un 60% las chances de abandonar el cigarrillo, superando a los parches y chicles de nicotina tradicionales.

Investigadores de la Universidad de Oxford llevaron adelante el análisis más amplio realizado hasta la fecha sobre estrategias para abandonar el tabaco, y sus resultados apuntan a un método puntual como el más eficaz para lograrlo, por encima de las alternativas más conocidas como los parches y los chicles de nicotina.
El estudio combinó los datos de 80 ensayos clínicos que en conjunto reunieron a casi 30.000 fumadores adultos de distintos países, lo que le otorga un peso estadístico considerablemente mayor al de investigaciones anteriores sobre el tema. Según los resultados, la técnica identificada aumenta en un 60% las probabilidades de que una persona logre dejar de fumar en comparación con quienes no la utilizan.
Los especialistas remarcaron además la importancia de que el proceso de abandono del cigarrillo esté acompañado por la consulta con un profesional de la salud, ya que el asesoramiento médico permite personalizar el tratamiento según las características de cada fumador, algo que incide directamente en las chances de éxito a largo plazo.
Para entender el alcance de este hallazgo conviene recordar que el tabaquismo continúa siendo una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo, asociado a enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y patologías respiratorias crónicas. Durante décadas, los llamados sustitutos de nicotina —como los parches, los chicles y los aerosoles— fueron la primera línea de tratamiento recomendada por los sistemas de salud.

Sin embargo, la evidencia acumulada en los últimos años viene mostrando que estas herramientas, si bien útiles, tienen una eficacia limitada cuando se usan de manera aislada, sin acompañamiento conductual o farmacológico complementario. Esto llevó a que la comunidad científica profundizara la búsqueda de alternativas que combinen distintos enfoques terapéuticos para mejorar las tasas de éxito.
En el caso de la población latina en Estados Unidos, el acceso a este tipo de tratamientos suele estar condicionado por barreras como la falta de cobertura médica, el idioma y la escasa disponibilidad de programas de cesación tabáquica adaptados culturalmente. Esto hace que muchos fumadores intenten dejar el hábito por cuenta propia, sin el respaldo profesional que los estudios señalan como clave para sostener el cambio en el tiempo.
En América Latina, por su parte, el consumo de tabaco sigue representando un desafío de salud pública significativo, con variaciones importantes entre países según las políticas de regulación de precios, la publicidad y el acceso a tratamientos de cesación dentro de los sistemas públicos de salud.
Los autores del análisis de Oxford insistieron en que la decisión de qué método utilizar no debería tomarse de manera aislada, sino en el marco de una consulta médica que evalúe el historial de consumo, los intentos previos de abandono y las condiciones de salud particulares de cada persona.
El trabajo se suma a un cuerpo creciente de evidencia que busca ofrecer herramientas más precisas a los sistemas de salud y a los propios fumadores, en un contexto donde dejar el cigarrillo sigue siendo, para millones de personas, uno de los cambios de hábito más difíciles de sostener en el tiempo.
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