Vicky Martín Berrocal retoma el gimnasio tras el verano con una rutina exprés de alto impacto
La diseñadora española compartió el entrenamiento con el que vuelve a la actividad física en septiembre, basado en dos ejercicios funcionales que combinan fuerza y resistencia sin requerir largas sesiones de gimnasio.

La diseñadora española Vicky Martín Berrocal encara el regreso a la rutina tras el descanso estival con una propuesta de entrenamiento pensada para quienes buscan resultados sin invertir horas en el gimnasio. La empresaria, que suele compartir con su comunidad de seguidores su día a día en materia de bienestar y estilo de vida, presentó una secuencia de ejercicios centrada en dos herramientas puntuales: las battle ropes y el balón medicinal.
Se trata de dos elementos clásicos del entrenamiento funcional que, según explicó la propia Martín Berrocal, permiten trabajar de manera simultánea la fuerza, la coordinación, la potencia y la resistencia cardiovascular. La diseñadora los describió como una opción eficiente para quemar calorías y tonificar el cuerpo de forma integral, sin necesidad de recurrir a rutinas extensas o a máquinas específicas de gimnasio.
El atractivo principal de esta propuesta radica en su carácter práctico: ambos ejercicios pueden realizarse en sesiones cortas pero intensas, lo que los vuelve compatibles con agendas laborales exigentes. Esta característica conecta directamente con el perfil de quienes hoy buscan optimizar su tiempo sin resignar los beneficios de un entrenamiento completo, una tendencia que atraviesa tanto a figuras públicas como a profesionales de distintos rubros.
Las battle ropes, o cuerdas de batalla, consisten en cuerdas gruesas y pesadas ancladas a un punto fijo que se mueven con ambos brazos generando ondas continuas. Este movimiento exige un esfuerzo cardiovascular intenso en poco tiempo, además de activar el core, los hombros y la espalda. Por su parte, el balón medicinal —un implemento de peso variable utilizado en lanzamientos, sentadillas y giros de tronco— suma un componente de potencia y coordinación que complementa el trabajo cardiovascular con estímulo de fuerza.

El entrenamiento funcional, la categoría a la que pertenecen estos dos ejercicios, ganó terreno en los últimos años como alternativa a las rutinas tradicionales de gimnasio basadas en máquinas aisladas. Su premisa central es replicar movimientos naturales del cuerpo humano —empujar, tirar, rotar, saltar— para mejorar la condición física general de manera más eficiente y con menor riesgo de lesiones por sobrecarga en zonas específicas.
Este tipo de entrenamiento se popularizó de la mano de gimnasios boutique y estudios especializados en HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad), formato que promete quemar calorías en sesiones de veinte a cuarenta minutos. La ciencia del ejercicio respalda parcialmente estas promesas: estudios sobre entrenamiento interválico muestran mejoras significativas en la capacidad cardiovascular y en la composición corporal, aunque los especialistas suelen recomendar combinarlo con una alimentación equilibrada y descanso adecuado para sostener resultados en el tiempo.
Para la comunidad latina de clase media alta, tanto en Estados Unidos como en distintos países de la región, el interés por este tipo de rutinas se enmarca en una tendencia más amplia hacia el bienestar como parte de un estilo de vida aspiracional. El auge de los estudios boutique, las membresías premium en cadenas como Equinox o Life Time, y el crecimiento del mercado del fitness digital reflejan una demanda creciente de soluciones de entrenamiento eficientes, flexibles y adaptadas a rutinas profesionales intensas.
El caso de Martín Berrocal se suma a una larga lista de figuras públicas que utilizan sus plataformas para compartir hábitos saludables, generando un efecto de validación social entre sus seguidores. Más allá de la anécdota puntual de su regreso a la actividad física tras el verano, la difusión de este tipo de rutinas contribuye a instalar en la conversación pública la idea de que el ejercicio de alta intensidad y corta duración puede ser tan efectivo como las sesiones tradicionales más extensas.
En definitiva, la propuesta de la diseñadora española resume una filosofía que combina eficiencia, resultados visibles y compatibilidad con agendas exigentes, tres atributos que hoy definen buena parte de las decisiones de consumo relacionadas con el bienestar físico en los sectores de mayor poder adquisitivo tanto en Europa como en América Latina.
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